Un cachorrito herido no permitía ser ayudado por sus rescatistas

Como ya todos sabemos, Tailandia es uno de los países donde más perros callejeros se puede encontrar. Estos perros deambulan de un lado a otro, buscando comida. Muchos de ellos, al transitar por calles angostas y carreteras, son atropellados.

Muchos otros, se pasaron la vida en malas condiciones en lugares donde se amontonan pilas de basura, y rodeados de bosques en donde tienen que enfrentar cientos de riesgos. Alejados de todo contacto humano y tratando de sobrevivir como pueden.

Un grupo de rescate se acercó a un basurero donde sabían que se encontraban decenas de perros hambrientos. La misión era salvar a  la mayor cantidad posible.

Sin embargo, un ruido llamó la atención del grupo. Un ruido en forma de lamento que provenía del interior del bosque aledaño al basurero.

Se trataba de un cachorrito de pocos días de vida que estaba pidiendo ayuda desesperadamente.

En un pequeño camino de tierra, rodeado de arbustos y basura, el cachorro permanecía inmóvil, aguardando que alguien se apiadara de su mal momento y le brindara ayuda.

Fue muy chocante ver que un perro tan pequeño e indefenso estuviera solo en ese lugar. Y por si fuera poco, además estaba herido en una pata, por lo que se le dificultaba caminar con normalidad.

Los rescatistas intentaron acercarse al cachorro lentamente, y en ese momento advirtieron que no podía caminar bien porque había sido mordido por otros perros. Sin embargo, a pesar de que lloraba con mucha pena, el cachorro no quería que se le acercaran personas.

Recurriendo a la paciencia y buscando en todo momento que el cachorro saliera de ese lugar poco recomendable para su vida, los rescatistas pudieron levantarlo y llevarlo a una clínica.

Afortunadamente, la herida no estaba gravemente infectada y la hinchazón no se propagó. Después de unos días, empezó a mejorar y trató de pararse y moverse lentamente.

Este cachorro rescatado se recuperará pronto y podrá volver a caminar normalmente. Ahora está recibiendo el amor de su rescatista, quien se enamoró del cachorro desde el primer momento y ella lo cuidará para que crezca con buena salud y una vida feliz.

Afortunadamente, en este país asiático hay gente que trabaja para que los animales callejeros tengan una mejor vida.