Un perro adorable que se volvió cada día más violento al ser abandonado dos veces

Una de las razones más comunes por las que los perros terminan siendo abandonados en refugios, abandonados en la calle o sometidos a la eutanasia, es el comportamiento agresivo. Para los dueños de perros, la agresión canina puede ser aterradora, angustiante y desconcertante. Una de las cosas más importantes que podemos hacer como dueños de perros es entender por qué los perros se vuelven agresivos, por qué el castigo no es la respuesta, y si no hay cosas que podamos hacer para evitar que se conviertan en eso.

A veces, la gente piensa que la agresión es innata, que ciertos perros, y ciertas razas de perros, son simplemente malvados. Pero los perros no nacen malvados. Se convierten en eso a través de una compleja interacción de muchos factores, la mayoría de los cuales están fuera del control del perro.

Algunos de los factores que pueden influir en la agresión incluyen las condiciones de la madre durante la gestación, la edad al destete, la socialización temprana, los métodos de entrenamiento, la dieta, el ejercicio y la genética. Pero todavía hay mucho que no entendemos acerca de la agresión en los perros, y la investigación continua nos está ayudando a tener una mejor idea. No es de extrañar que para controlar la agresividad canina sea necesario observar de cerca a los perros y a las personas que los poseen y los entrenan.

Este pobre perro de raza Chow Chow fue abandonado dos veces debido a su mal comportamiento canino. Su antiguo dueño lo abandonó porque siempre lo mordía cuando intentaba tocar su cuerpo.

¿Por qué está actuando de esta manera?

Mongee solía morder a su ex dueño con frecuencia. Así que esta persona lo abandonó. En su segunda familia, Mongee también mordió a su dueño de aquel momento, así que también fue abandonado.

Ya con su tercer dueño, Mongee volvió a repetir su comportamiento agresivo. Con estos antecedentes, y deseando que su amado perro se recuperara, su actual dueño lo llevó a una escuela de entrenamiento.

¿No hay ninguna posibilidad de que Mongee se lleve bien con la nueva familia?

En su nueva escuela, su entrenador trata de calmarlo y de enseñarle hábitos y conductas positivas. Le da bocadillos y le habla en un sector con vallas de plástico para que Mongee sepa que los seres humanos no son sus enemigos.

Más tarde, cuando llegó el dueño de Mongee, este todavía seguía preocupado y con miedo a que su mascota lo volviera a morder.

Pero Mongee lo sorprendió. No solo que no lo mordió, sino que lo siguió hacia donde se dirigía y dejó que su dueño lo acariciara. Después de un entrenamiento más que exitoso, Mongee volvió a la casa con su familia, para llevar adelante una vida normal y sabiendo que las personas que lo rodean lo aman y no quieren hacerle daño.