Un perro extremadamente amistoso es rescatado del inclemente calor de las calles

La heroicidad de la gente de Howl of a Dog ha logrado encontrar a Maya en un estacionamiento al lado de la carretera, a kilómetros de distancia de la ciudad. 

Fue uno de los días más calurosos del verano, y Maya apenas podía moverse, ella sólo estaba allí, débil, impotente y sedienta, esperando los abrasadores minutos de la cuenta atrás de su destino. Pero hubo un segundo salvador, en donde Maya pudo celebrar sus ganas de volver a vivir.

Los rescatistas la sacaron de la calle y le salvaron la vida. Como todo perro callejero que cada día lucha por la supervivencia, ella ahora está descubriendo un nuevo mundo. Maya estaba tan desconcertada cuando le dieron juguetes por primera vez que no sabía qué hacer con ellos.

Desde su rescate, Maya ha comenzado a experimentar, jugar, correr y socializar con otros animales. Ella está más confiada y alegre cada día, le encanta estar alrededor de la gente y sobre todo, le encanta que la abracen.

Sabemos que era lo que se merecía. Y Howl of a Dog estuvo allí en el momento indicado.