Un perro que cree que la calle es una cómoda cama

Los perros no sólo tienen una inocencia ajena a los seres humanos, sino también mucha paciencia y despreocupación. Mientras los seres humanos estamos ocupados en nuestras obligaciones cotidianas, los perros están pensando qué comerán ese día y seguramente también cuánto descansarán. Sin embargo, a veces tienen tanta paz y tranquilidad, que no se detienen a pensar en qué lugar se acomodan para descansar.

En plena calle, y sin ningún disimulo, este perrito se dispuso a tomar un descanso. No le importó colocarse en medio de los rieles del tranvía. El divertido perro se encontraba cansado y supuso que ese era el sitio indicado para reponer energías.

Verás cómo transitan los coches por la ancha avenida, a pocos centímetros del perro, que no se altera en absoluto, siguiendo con su descanso como si se encontrara en una confortable cama.

Pero sucedió lo que todos temían: el tranvía llegó a la avenida donde se encontraba el perrito. Mira qué sucedió con el perro y la actitud que tuvo el conductor de este transporte público.