Un perro quedó atrapado 6 días entre rocas, pero su dueño nunca se dio por vencido

Cuando Bon salió a dar un paseo con su dueño, nunca pensó todo lo que le sucedería. Desde estar atrapado 6 días entre rocas hasta aparecer en todas las redes sociales.

Este perro siempre fue muy curioso e inquieto, y cada vez que su dueño ve que su perro está ansioso, lo lleva de paseo a una zona boscosa en algún pueblo de Corea del Sur.

En este lugar, Bon corre hacia todos lados, persiguiendo a las ardillas, observando el volar de los pájaros y por qué no, saboreando alguna planta silvestre que encuentra a su paso.

Fue justamente por perseguir a una ardilla que Bon sufrió un accidente que al principio no parecía grave, pero con el correr de las horas y los días se fue tornando más preocupante.

Bon cayó en un hueco que formaban varias rocas gigantes, las que por supuesto, eran imposibles de mover. Quién sabe cuántos miles de años hacía que esas rocas estaban allí, en la ladera de esta montaña.

Su dueño se desesperó cuando supo la gravedad del asunto. Entonces comenzó a pedir ayuda a distintas personas: vecinos del lugar, obreros, amigos y hasta una veterinaria. Cada uno fue aportando sus ideas, pero Bon estaba muy atrapado y era imposible sacarlo de allí.

Hubo quienes sugirieron que lo mejor sería comenzar a picar las rocas con herramientas de uso manual. Algo que intentaron pero se dieron cuenta de que tardarían semanas en llegar al hueco donde se encontraba Bon.

Mientras tanto, a Bon lo fueron alimentando a través de una manguera, por donde le pasaban alimento. Además, le hablaban constantemente, lo tenían monitoreado con una cámara y le daban fuerzas.

Sin embargo, la ayuda más efectiva llegó de la mano de un experto en geología, quien aconsejó que lo más conveniente sería utilizar una máquina hidráulica para mover de lugar las rocas.

Eso hicieron y así pudieron mover de lugar una de las rocas más pesadas, con lo cual la abertura del hueco donde estaba Bon quedó al descubierto y jalándolo del cuerpo pudieron sacarlo de allí.

Bon, a pesar de haber estado varios días allí atrapado, con poca comida y agua, lucía tranquilo. Pero para estar más seguro, su dueño lo llevó a una clínica veterinaria, donde después de varios estudios determinaron que su salud estaba en perfecto estado.