Una gata anciana de 17 años de edad a la que le cambió la vida tras morir sus dueños

A Canela la rescataron cuando tenía 17 años y estaba viviendo el peor momento de su vida.

Canela siempre vivió en un hogar con todas las comodidades, pero en pocos meses su vida dio un giro de 180 grados. Y no precisamente para mejor, sino todo lo contrario.

Los dueños de Canela eran una pareja de ancianos que murió en un período de pocos meses, lo que provocó que Canela quedara a cargo de los familiares de dichos ancianos.

Sin embargo, viviendo un tiempo con los familiares fue un infierno para Canela, ya que la maltrataron constantemente, para posteriormente abandonarla. Todo esto hizo que Canela quedara con mucha tristeza en su interior, demasiado dolor y soledad que le costaba superar a esa altura de su vida.

El grupo de rescate SCARS (Second Chance Animal Rescue Society) llegó a ella para rescatarla de todo su sufrimiento, pero Canela no confiaba en nadie y quería estar lejos del contacto con personas.

Esta gata estaba profundamente enojada, y todo lo que hacía era vivir días sombríos, sin ganas de nada e ignorando todo a su alrededor. Los rescatistas ingresaban a la habitación donde se encontraba y ella ya se comenzaba a sentir incómoda e invadida.

Valia, una voluntaria de Orphan Pet, ingresaba a su habitación y lo único que hacía era limpiar, dejarle comida y agua. Canela se sentía bien sola. Mientras tanto, su salud estaba cada vez peor. Pero todo cambiaría en el futuro.

Canela empezó a dejar que se acercaran a ella y la acariciaran de vez en cuando. Además, ya comía delante de la gente y se movía por la habitación con más confianza cuando había personas a su alrededor.

Los juguetes también comenzaron a ser importantes para esta gata mayor, ya que cuando estaba sola jugaba y al otro día Valia encontraba todos los juguetes desparramados por toda la habitación.

En pocos meses, Canela se soltó más, confiando en la gente, jugando y permitiendo ser acariciada. Con la que mejor se ha llevado fue con Katie, la voluntaria con más experiencia en el refugio.

La segunda oportunidad fue muy bien aprovechada por Canela, dejando atrás toda su ira para poder disfrutar del amor en toda su plenitud en esta última etapa de su vida.