Una mujer tardó 3 años tratando de rescatar a una perrita para darle un hogar

Por increíble que parezca, una mujer intentó durante 3 años atrapar a una perrita que vivía en un cañón. Un buen día, la mujer, Kristine Munir, vio a un animal inmenso en un cañón cerca de su casa. Cuando lo detalló bien, se dio cuenta de que se trataba de una perrita, a la cual llamó Lulú. Al verla, quiso ayudarla, pero la perrita inmediatamente huyó.

En otras ocasiones, Kristine vio a Lulú, así que decidió dejarle alimento. Cada día, durante esos tres largos años, Kristine le proporcionaba comida a la perrita. Intentó ayudarla, pero cada vez que lo hacía, ella solo se iba corriendo. Para el invierno, Kristine le construyó una casita para perros a Lulú, así podría resguardarse de las inclemencias del clima.

La mujer contó la historia de Lulú a muchas personas, hasta que finalmente, alguien la puso en contacto con Matthew Daughters. Este hombre ya había rescatado a varios perros antes. Al escuchar la historia de Kristine acerca de Lulú, no dudó en ayudar ni un segundo.

Para Matthew este sería su mayor reto, y se dijo a sí mismo que atraparía a Lulú, aunque fuera lo último que hiciera. Como pasó con Kristine, sus intentos por acercarse a la perrita fueron inútiles. Entonces ideó un buen plan.

Ella era la perrita que vivía en un cañón y finalmente encontró un amoroso hogar

Matthew pensó que sería una gran idea empacar en bolsitas alimento y dárselo cada mañana a Lulú. Las bolsas serían fácilmente abiertas por la perrita, quien podría comer tranquilamente.  Con el pasar de los días, Matthew empezó a colocar las bolsas de comida sobre su mano, y poco a poco, se fue ganando su confianza.

Finalmente, un día Matthew armó un mecanismo sencillo para poder atrapar a Lulú y así ella no pudiera correr lejos. Cuando por fin la atraparon, Kristine y Matthew celebraron la gran hazaña, pues estaban realmente contentos. Ellos publicaron las fotos de Lulú en internet, hasta que fueron vistas por Laura y Molly, quienes quisieron adoptar a la perrita.

Ahora, Lulú tendría su propio hogar, en el que sin duda alguna, recibiría mucho amor y cariño por parte de sus dueñas. Cuando Kristine pudo acariciar a Lulú, no lo podía creer, pues estuvo 3 años intentando atraparla, y al fin lo había logrado con la ayuda de Matthew. La historia de Lulú es increíble, y es que a pesar de todo, ella siempre estuvo bien.