Una perrita anciana y enferma que fue abandonada en Navidad, al fin encuentra la felicidad

Enorme crueldad vivió esta perra de 10 años de edad, cuando unos días antes de la Navidad de 2020 fue abandonada por sus antiguos dueños. Todo el amor dado y las experiencias vividas con su familia se agotaron en estas fechas especiales, quedando en la calle a la deriva.

Recorriendo las calles de Birmingham, solo encontró soledad y dificultades cada día, ya que además de su edad, esta perra estaba acostumbrada a vivir con una familia, por lo que le resultó realmente duro adaptarse a este desconocido escenario.


© Foto: RSPCA / PA

Afortunadamente, fue encontrada por la policía de West Midlands, varias semanas después del abandono, llevándola inmediatamente al refugio RSPCA. Una vez allí, trataron de localizar a sus dueños, algo que resultó imposible debido a que sus últimos dueños la habían robado a otra familia.

Llamada Molly, fue hallada por oficiales de la policía cuando caminaba por una carretera con alto volumen de tráfico y con posibilidades de ser atropellada por un coche ante cualquier descuido. Como era de suponer, luego de varias semanas vagando por las calles, Molly estaba con evidentes signos de una salud deteriorada, muy flaca y con problemas en su piel.


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Al advertir los grandes problemas de salud que tenía, los profesionales de la organización RSPCA la pusieron bajo una dieta alimenticia para que recuperara de forma gradual su peso ideal, mientras que para su problema en la piel, aplicaron cremas y baños especiales varias veces al día.

Seis meses fueron suficientes para que la perrita Molly comenzara a recuperar su salud, momento que dio lugar a que un hombre soldador llamado John Bebbington se interesara por la perra y decidiera, junto a su familia, la adopción de Molly.


© Foto: RSPCA / PA

Si bien al principio fue dura la adaptación de Molly, luego todo se hizo más fácil. Y, es que tuvieron que continuar con el tratamiento, puesto que la piel de Molly seguía áspera, perdía mucho pelo y vivía desconfiada. Algunos meses viviendo en la calle fueron suficientes para afectarla en su salud física y psicológica.

Así, transcurrieron varios meses en el hogar con su nueva familia, con baños continuos, medicación y una dieta especial, lo que sirvió en gran medida para que la salud de Molly recuperara su esplendor. Y todo esto hizo que Molly estuviera mucho más confiada y disfrutando del amor que realmente merecía.


© Foto: RSPCA / PA

Así también pudo dejar atrás esa mala experiencia de ser abandonada días antes de las Navidades, una época del año que significa amor y felicidad para las familias, pero que para Molly representó uno de los peores momentos de su vida.