Una segunda oportunidad de vida para un perro abandonado con parálisis

Charlie fue encontrado en una zanja y no se podía mover debido a que tenía una fractura de espalda. Las personas que lo encontraron lo llevaron a un veterinario, quien les aconsejó que lo sacrificaran.

No contentos con el diagnóstico, se pusieron en contacto con otro veterinario, quien los ayudó a recuperar la salud de Charlie. Lo trasladaron a Provets, donde le hicieron radiografías y constataron que el perro tenía dos fracturas en las vértebras, por lo que su espalda y las patas estaban paralizadas.

Por lo tanto, sí había solución para el problema de Charlie: una silla de ruedas ayudaría a su parálisis. Así fue cómo la silla de ruedas fue la gran salvación para la salud de Charlie.

A pesar de todo el sufrimiento y dolor que tuvo que soportar, Charlie consiguió vencer el gran obstáculo que representaba la parálisis. Después de varias semanas probando la silla de ruedas, finalmente se lo notó feliz y lleno de ganas de vivir.