Youtuber rescatista de perros puso todo su empeño en salvar a Lulú

Jefferson fue alertado sobre una perra abandonada al lado de una carretera que llevaba varios días en ese lugar. Y hacia allí partió. Al llegar, el youtuber vio que la perrita se encontraba dentro de una caja y su estado no parecía ser el mejor.

Las personas que dejaron a esta perra allí, abandonada y enferma, seguramente no tienen corazón. La perra estaba flaca, con muchas heridas, debilitada y sin posibilidades de caminar. Sin mencionar la tristeza que seguramente sentía.

Jefferson, que subió este video a su canal de YouTube “Jefferson Rescata”, le puso “Lulú” de nombre. Estaba ciega de un ojo, tenía heridas que no iban a curar jamás y múltiples gusanos.

A pesar de su corta edad (unos 5 meses aproximadamente), Lulú estaba muy mal y Jefferson reconoció desde el comienzo que tal vez había llegado tarde para revertir la salud de la perra.

A pesar de todos los intentos que hicieron, tras varios días sin dormir, Jefferson entendió que seguir viva solo le traía más daño neurológico y que su cerebro iba a destruirse aún más y más, por lo que tuvieron que tomar la decisión más difícil: la de darle el último adiós.

Pero no sin antes cumplir sus últimos deseos. Tal vez ella haya querido caminar por última vez, o recibir un último beso, una última caricia o abrazo. ¡Lulú tenía que cumplir sus sueños!

El equipo de rescate de Jefferson no pudo hacer más por ella que cumplir sus últimos deseos, que conociera el lado bueno del ser humano y que descansara llevando el mejor recuerdo de un grupo de seres humanos que lucharon por ella hasta último momento.

Estamos seguro que si ella volviera a la vida, diría que no todos los humanos son malos, y que existe gente que puede amar y ser feliz dando su dinero y tiempo para otros seres como la misma Lulú.

Lamentablemente, a Lulú le tocó cruzarse con seres humanos que la abandonaron y a los que no les importó su futuro ni su vida.

Es difícil acostumbrarse a aceptar el límite de maldad que existe en los humanos para un animalito como este, que tuvo que desperdiciar su vida porque estaba en manos de personas sin corazón.