Albergue cerró y decenas de perritos quedaron atrapados en el lugar por más de 5 años

En 2014, un albergue para animales ubicado en Ciudad Madero, México, cerró de forma inesperada, dejando abandonados a 15 perritos en condiciones infrahumanas. Los animalitos sobrevivían encerrados en jaulas viajeras, casi sin comida ni agua o siquiera poder moverse.

La situación se hizo visible gracias a activistas que llamaron la atención a través de protestas para solicitar ayuda urgente para socorrer a las criaturitas que se encontraban sufriendo y aullando, durmiendo encerrados en un mismo lugar, donde hacían sus necesidades fisiológicas, incluso; incluso había cuerpos de caninos sin vida.


© Foto: Dejando Huellitas 

Perritos abandonados a su suerte en terribles condiciones

Cuando acudieron allí, los grupos de rescate no pudieron ingresar al edificio por ser una propiedad privada, así que hicieron protestas y manifestaciones, además acudieron ante las autoridades pertinentes para exigir acciones inmediatas. Afortunadamente Protección animal se hizo presente, logrando convencer  la dueña de entregar los 15 canes que estaban a punto de morir de hambre.

“Ignoro los motivos, pero se quedaron con varios perritos y los tenían en condiciones deplorables, sin comida, encerrados en jaulas transportadoras viviendo en una sola posición entre sus desechos y en una terrible oscuridad”. Dijo Eliza Sandoval, fundadora de Dejando Huellitas.

Fiona y Scooby, madre e hijo, llamaban especialmente la atención de los rescatistas al presentar un estado grave de desnutrición, no se explican cómo seguían de pie y aún moviendo sus colitas. Fue así como después de más de 5 años sin recibir buena alimentación, medicina o algún tipo de cariño, los activistas de Dejando Huellitas se encargaron de darles especial cuidado a estos dos perritos. 


© Foto: Dejando Huellitas 

Se pudo comprobar que estos perritos que prácticamente estaban en sus huesitos, tenían sarna, garrapatas, pulgas; inmediatamente se les brindó comida especial y atención veterinaria.

Los “cuidadores” del antiguo albergue manifestaron que eran bastante peligrosos y agresivos, por lo que Eliza, inicialmente los alejó de los demás perritos del nuevo refugio, Dejando Huellitas, por seguridad de todos los caninos, pero luego de analizarlos, se pudo comprobar que eran perritos necesitados de amor, muy tranquilos y amistosos, pudiendo reunirse con el resto de la que sería su nueva manada, la cual ayudaría para el proceso de restablecimiento psicológico. 

¿Cómo habían sobrevivido este par de perritos durante tanto tiempo en tan terribles condiciones? Era más que evidente que para los pobres y cansados animalitos permanecer de pie ya era casi un milagro, tanto así, que al llegar los grupos rescatistas de Protección animal, ninguno de los 15 perritos puso resistencia alguna, casi como suplicando por ayuda.

“Mostraron ser unos perritos súper nobles, incluso temerosos, pero sobre todo inseparables. El hijo, a pesar de ser un perro de tamaño grande, no se separaba de Fiona (su madre)”. 

En la actualidad, Fiona y Schooby, se encuentran muy bien, aunque todavía en recuperación psicológica para que puedan considerarse adoptables en un futuro cercano, aunque todo va por buen camino.

Cada granito de arena cuenta, y así como Fiona, Scooby y sus hermanitos, aún hay muchos otros perritos en las calles, deseando una segunda oportunidad con una familia que les brinde mucho amor y cuidados. Si deseas dar tu aporte y rescatar a un perrito necesitado, contacta con Refugio Dejando Huellitas, Tampico, México en Facebook.