Chihuahua fue abandonada por no tener patitas delanteras

Lo que se vio en las calles de San Francisco fue desgarrador: una cachorra Chihuahua nació sin patas delanteras, y por este motivo, fue abandonada en una caja de cartón sucia en plena calle.

Algunas personas se detuvieron para ayudarla, pero cuando vieron que no tenía patas delanteras, siguieron caminando. Pero afortunadamente, el destino de la cachorra cambió cuando un alma bondadosa se detuvo y decidió ayudarla.

Este hombre, llamado Jene, la vio y supo que tenía que auxiliarla, ya que de lo contrario no podría sobrevivir en las calles, sin comida y con complicaciones para caminar.

La bella cachorra, que ahora se llama Daffodil, tuvo suerte de que Jene la viera. Recogió a la aterrorizada cachorra, la envolvió suavemente en su camiseta, y se la llevó a casa. Pero cuando se dio cuenta de que Daffodil necesitaba más ayuda de la que podía ofrecer, hizo lo correcto y la llevó a la San Francisco Society for the Prevention of Cruelty to Animals.

Aunque a Daffodil le faltaban sus dos patas delanteras, ella seguía siendo una cachorrita curiosa, traviesa y guapa. Y a pesar de las dificultades que tuvo que superar, Daffodil quería jugar y correr como otros cachorros.

Pero Daffodil todavía estaba creciendo y las sillas de ruedas hechas a medida son caras, así que SPCA decidió ayudarla a moverse por sí misma.

La organización SPCA de San Francisco decidió pedirle a OrthoPets, una compañía que se especializa en la fabricación de prótesis para animales, que le hiciera una silla de ruedas hecha a medida para ella. Y cuando Daffodil dio sus primeros pasos en su nueva silla de ruedas, una gran multitud se reunió para animarla.

Con el tiempo, aprendió a moverse en sus dos patas y cuatro ruedas. Más tarde, uno de los empleados de OthoPets se encariñó tanto con Daffodil que decidió adoptarla. Ahora, Daffodil se mueve tan fácilmente que puede escalar montañas y moverse como cualquier otro perro.