Descubren a una perrita herida viviendo con su cachorro en un estrecho canal de desagüe

Los animales siempre buscan un lugar acogedor y seguro para resguardarse junto a sus crías. No obstante, a veces no eligen los lugares más adecuados, cómodos ni seguros. Una perrita vivía con su cachorro en un canal muy estrecho, y además, se encontraba muy malherida. Pero pronto llegaría la ayuda para ambos perritos.

Durante algún tiempo, un grupo de rescatistas estuvo observando la vida de la joven madre y de su cría. La perrita, de algún modo, se lastimó el cuello gravemente y tenía una gran herida. A pesar de esto, ella cuidaba de su cachorro con todas sus fuerzas, jugaba con él y demás. Los rescatistas estaban esperando el momento oportuno para poder actuar.

De pronto, uno de ellos se acercó al canal en el que la perrita vivía con su cachorro. Al ver que alguien se acercaba, la perrita comenzó a ladrar y su cachorrito se escondió dentro del canal. La madre se alejó, esperando que su cachorro no fuera alcanzado por el desconocido. Por supuesto, ella no sabía que querían ayudarles, y solo quería proteger a su cría.

Esta perrita vivía con su cachorro en un canal, pero necesitaban ayuda urgente

Después de un rato, lograron tomar al cachorro y ponerlo en un lugar más seguro. Posteriormente, se armó una gran jaula con el cachorro adentro para poder asegurar a la madre. La perrita se acercó cautelosamente a la jaula, y una vez dentro, la encerraron para luego poder trasladarlos a un centro veterinario.

Una vez a salvo, pudieron proceder a curar la herida del cuello de la madre, la cual era bastante grande. Al parecer, tenía una especie de cuerda atada al cuello, y esta le había provocado la terrible herida. Alguna persona le habría hecho eso, sin saber el daño que le causaría. Por suerte, la perrita recibió ayuda a tiempo, y su herida podrá sanar.

Para evitar que se lastimara y mientras que se cierra su herida por completo, se le colocó un collar isabelino. Después de que los rescatistas atendieran a la perrita, llevaron a su cachorro para que se sintiera tranquila y supiera que estaba a salvo. Ella podrá continuar cuidando a su cría hasta que estén ambos más fuertes y puedan ser adoptados.

Seguramente, los dos podrán encontrar una familia amorosa que les pueda brindar todo el cariño que necesitan. Sin duda, fueron muy afortunados, ya que de no ser rescatados, la perrita podría haber empeorado, y no habría podido cuidar a su cachorro.