El dramático caso de una perra que se agredía a sí misma por un trauma del pasado

¿Te causa un poco de incomodidad el escuchar a tu perro rascar sus orejas mientras intentas dormir? ¿Ya estás harto de que tu perro se lama la pata incesantemente? Si estás cansado de esta situación y no sabés a qué se debe, es bueno averiguarlo.

Los comportamientos compulsivos que llevan a un perro a lamer, morder o rascar partes de su cuerpo son más habituales de lo que crees, y son muchas las razones.

Estos comportamientos podrían transformarse en perjudiciales. Un primer indicio de que un perro no tiene un comportamiento normal podría ser el acto de morderse por sí mismo.

A causa de que los perros acostumbran a lamerse, rascarse o morderse incesantemente un área que luego se irrita, las áreas calientes pueden agrandarse y volverse increíblemente dolorosas con mucha rapidez.

Sin embargo, en otros casos más graves llegan a morder su propio cuerpo, generalmente las patas o muslos. Eso es lo que vivía día a día Yiwol, una perra muy bonita que tenía un trauma que no podía dejar atrás.

Yiwol es una hermosa perra leal, ama a su dueña y la sigue a todas partes. Pero de repente, de la nada, ¡empieza a morderse a sí misma! Y nos referimos a morderse a sí misma agresivamente, como si estuviera atacando a alguien. En realidad es muy difícil presenciar esto. Pero, ¿por qué sucede esto? Aparentemente, la pobrecita fue abusada por su dueño anterior, quien solía arrojar objetos sobre ella. Así que sus ataques repentinos son en realidad para evitar que las cosas vengan hacia ella y la lastimen.

El temor a los objetos le ha causado que se sienta amenazada constantemente y en todo momento. Como cuando está comiendo, momentos en los que deja de masticar para comenzar a morder su muslo. Además, ¡le teme tanto a los objetos! Mira cómo su rescatista y nueva dueña trata de ayudarla a superar estos problemas.

Teniendo en cuenta que las actitudes compulsivas son capaces de provocar daños importantes y aquejar la calidad de vida del perro, resulta de suma importancia tomar todos los recaudos para impedir que un perro se muerda.

Algunos métodos se orientan al uso de aerosoles que sirven para disuadir este comportamiento, hacer que el perro lleve puesto un collar especial para impedir que el perro acceda a zonas sensibles, o mantener al perro cerca del dueño cuando se pueda.

Nadie sabe exactamente toda la crueldad que tuvo que vivir Yiwol, pero eso ya está quedando atrás, gracias a su generosa dueña que hace todo lo posible para que su mascota viva en paz y con felicidad.