El hombre que no quiso abandonar a sus animales a pesar de la peligrosa radiación nuclear

El japonés Keigo Sakamoto, de 58 años de edad, es actualmente el único habitante cercano a la planta nuclear de Fukushima. Sakamoto no quiso abandonar el lugar luego de la tragedia nuclear porque quería cuidar de sus animales. La mayoría de sus perros, conejos, gallinas y marmotas murieron de hambre en el desastre nuclear, pero los que lograron sobrevivir se han multiplicado.

El 11 de marzo de 2011, el gobierno japonés comenzó lo que se cree que es una evacuación temporal de los residentes que vivían en los alrededores del complejo nuclear de Fukushima Daiichi. El 12 y 15 de marzo la evacuación se amplió en tamaño después de varias explosiones de hidrógeno en los reactores de la planta. Pero Sakamoto permaneció en el lugar.

A lo largo de varios meses este japonés permaneció aislado del mundo debido a que el Gobierno inhabilitó todos los posibles ingresos a Fukushima por el peligro que provocaría a las personas la radiación.

A lo largo de varios meses este japonés permaneció aislado del mundo debido a que el Gobierno inhabilitó todos los posibles ingresos a Fukushima por el peligro que provocaría a las personas la radiación.

Viviendo con sus más de 500 animales, este japonés se convirtió en el único ser humano aferrado a Fukushima luego del terrorífico desastre nuclear. Sin escuchar las recomendaciones de los expertos, tomó la decisión de permanecer en el lugar.

Sakamoto vive en una zona prohibida de acceso, con excepción del personal de la planta. Para ingresar a esta zona se requieren varios permisos. Aún en la actualidad, quienes entran deben salir antes del anochecer.

El japonés conduce en su auto dos días por semana hasta la ciudad de Iwaki con el objetivo de adquirir alimentos para sus animales

¿Qué opinión te merece este valeroso amante de los animales? ¿Cuánto estarías dispuesto a hacer tú por ellos?