El perro que no puede dejar de llorar porque su dueña está triste

Elvis Barksley quiere mucho a su madre, y tanto es así, que quiere verla alegre y feliz todo el tiempo.

Cuando el cachorro de 5 meses de edad, de raza Malamute de Alaska, vio que su mamá estaba triste y no podía manejarlo, trató de hacer todo lo que pudo para hacerla feliz de nuevo.

Apoyada en una almohada, en una clara postura de congoja profunda, su dueña se mantenía quieta, mientras Elvis quiso acompañarla en su momento difícil, quedándose a su lado y tratando de que mejorara su ánimo.

A menudo, nuestros perros pueden sentir cuándo estamos tristes o estresados, y Elvis no es la excepción. Mientras su madre lloraba, Elvis ladró, lloró y se retorció, dejando muy claro que continuaría haciéndolo hasta que su amada madre volviera a sonreír.

Pero suponemos que no es algo de lo que Elvis se deba preocupar, ya que seguramente su madre volverá a ser feliz pronto. Con un perro tan bello y con tanta gracia como Elvis, debe ser difícil estar triste por más de un día.