El rescate de un perro esquelético que vivía solo en el bosque

Cuando Bill y Krista vieron por primera vez a Billy a través de la pantalla de su computadora, supieron inmediatamente que este era un perro que necesitaba ayuda de manera urgente.

La grabación fue capturada por una cámara colocada en el bosque fuera de Woodstock, Ontario. La cámara es una de las tantas colocadas allí por su marido, un cazador que las utiliza para vigilar la presencia de ciervos y otros animales de caza.

Krista miró más de cerca la figura del animal y supo que no era un ciervo, sino un perro, y que se veía muy delgado.

Convencida de que el perro perecería sin un rescate rápido, Krista contactó a los grupos de rescate locales para pedir ayuda. Los rescatistas fueron al lugar donde el perro fue registrado por la cámara.

Después de escudriñar el área durante unas horas, uno de los rescatistas dio el aviso de que había localizado una cabeza blanca surgiendo de un arbusto. El perro podía oír sus llamadas pero no se podía mover debido a su debilidad.

El perro estaba demacrado y cubierto de mordiscos en su parte posterior. Se cree que sus heridas fueron obra de coyotes. Había estado en el bosque por algún tiempo.

Los veterinarios creen que no habría durado otra noche al aire libre, y ni siquiera estaban seguros de que iba a durar un par de días en la clínica canina, ya que era piel y huesos.

El marido de Krista se llama Bill, así que empezaron a llamar al perro "Billy". Después de su semana en la clínica de emergencia, Krista decidió adoptar a Billy en su casa.

Actualmente, Billy hizo varios amigos, es alegre, feliz, le gusta jugar y goza de una gran salud. Y además, tiene una gran fama en las redes sociales, ya que su historia se viralizó y hasta recibió ayuda económica para sus tratamientos.