El sistema de refugio de animales está colapsando en Barcelona

Ya es una realidad que el Covid-19 es una pandemia mortal que está haciendo estragos en todo el mundo. China, Italia y España fueron los países donde inicialmente se dispararon las alarmas más preocupantes, pero ahora es toda América y países de otros continentes donde se está llegando a su máximo furor de contagio.

Uno de los grandes perjudicados, además de los seres humanos, son los animales, particularmente los perros callejeros que no tienen dónde vivir ni alimento para comer.

A causa de esta pandemia mundial la gente dejó de adoptar perros, lo que analizándolo fríamente es algo lógico, puesto que el Covid-19 es un grave problema sanitario, pero también económico.


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En todas partes del mundo esta pandemia está causando la caída de las actividades económicas, mientras que los mercados bursátiles se desploman y los casos de gente infectada aumentan de forma exponencial.

En Barcelona, varias organizaciones de cuidado animal están analizando los pasos a seguir, ya que el sistema está a punto de colapsar, teniendo en cuenta que si bien no hay adopciones de perros, sí sigue habiendo rescates.

Los equipos de rescate siguen trabajando, de forma reducida, aunque con el mismo entusiasmo de siempre. Esto hace que al no haber acogidas ni adopciones, el espacio físico se esté estrechando cada vez más, sumado a la situación económica que genera esta pandemia.


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La mayoría de estos refugios de Barcelona depende de las donaciones de la gente, pero desde que llegó la pandemia y la cuarentena general a España, las personas están enfocadas en no contagiarse y en no salir de sus hogares.

Todo esto no provoca más que un funcionamiento cada vez más limitado y restringido para estos refugios, que además tienen que estar continuamente pidiendo permiso a la policía local para poder salir a las calles a rescatar perros.


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Junto al aumento de la población en estos refugios, se da también la disminución del presupuesto disponible que tienen para poder costear todos sus gastos, entre los que se incluyen el alimento y los medicamentos para los perros rescatados.

Solo se puede esperar que toda esta pesadilla del coronavirus y las cuarentenas totales que se están llevando a cabo en muchos países, solo sean parte del pasado, tanto para las personas como para los inocentes animales.