Emotivos reencuentros entre solados y sus perros

Desde hace siglos, el perro siempre ha sido el compañero más fiel del hombre. Tanto cuando se trata de diversión, de brindarse cariño y hacerse compañía, como también en momentos más duros, como lo son las guerras.

Pero cuando los perros deben quedarse en sus casas esperando el regreso de sus dueños, son semanas y meses muy duros, en los que el amigo del hombre se encuentra triste y pensativo, aguardando la llegada de su dueño.

Como ya hemos visto otras veces, estos momentos acerca del regreso de los soldados al hogar son mágicos, ya que los perros explotan de emoción al ver cruzar por la puerta de entrada a sus amados dueños.

También son muchos los que han participado en guerras, como es el caso de Lucca, un perro que participó en Afganistán y que perdió una pata. 

Así como Ginger, que se extravió en medio de la guerra y su dueña estuvo mucho tiempo buscándolo hasta que finalmente lo encontró.

Todos ellos son una parte inseparable en la vida de las personas, por su lealtad, compañerismo y ayuda en los momentos en que se necesita.