En Corea del Norte, Kim Jong-un ordena confiscar todos los perros que sean tenidos como mascotas

A pesar de los rumores de las últimas semanas que indicaban que el estado de salud de Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, era muy delicado y hasta se llegó a decir que había muerto, hace pocos días regresó con una medida muy polémica y cruel, fiel a su estilo.

Todo ocurrió mediante una de sus nuevas apariciones en público, en la que mostró que está en buen estado de salud como para seguir imponiendo medidas absurdas al pueblo norcoreano. En esta oportunidad, su blanco fueron los perros. ¡Sí, esos pequeños y adorables animalitos que todos tenemos en nuestro hogar!

Mientras que en todos los países del mundo los perros gozan del respeto de sus ciudadanos y están considerados como animales aptos para adoptarlos como mascotas, en Corea del Norte no sucede lo mismo desde hace un tiempo.

Y es que, si bien en varios países de Oriente se usa la carne de perro para preparar platos en restaurantes y vender su carne en mercados, en Corea del Norte fueron más allá, prohibiendo a las personas a tener mascotas y que se deshicieran de ellas quienes las tuvieran.


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Para ello, Kim Jong-un ordenó la confiscación de todos los perros de la ciudad de Pyongyang, capital del país oriental, afirmando sin ninguna evidencia, que los perros simbolizan la decadencia de occidente.

Recordemos que en Corea del Norte ya se habían tomado medidas de este tipo en el pasado. Una de ellas fue la prohibición de criticar al gobierno de Kim Jong-un. Asimismo, las bebidas alcohólicas tienen elevados precios para que sean inaccesibles, mientras que está prohibido realizar bodas y funerales que distraigan a los ciudadanos y no se permite importar alimentos extranjeros.


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Si bien la medida que se implantó desde el mes de julio ha causado mucha tristeza e indignación en los ciudadanos, también hay temor de que estos perros terminen formando parte de la gastronomía del país, teniendo en cuenta la escasez de alimentos por la que está atravesando.

Esto no hace más que poner en evidencia, una vez más, la crueldad de los regímenes totalitarios como el de Corea del Norte, en el que no se respeta la propiedad privada y se avasalla la calidad de vida de los animales, llegando en ciertos puntos a constituir maltrato animal.