Este perro gigante no se quería dejar rescatar por miedo, pero resultó ser la criatura más dulce

Triste, solitario y temeroso, Arnie fue visto por E., una joven voluntaria de Scars, en una gasolinera en la carretera, a unos 65 kilómetros de Atenas, Grecia. Este perro gigante, tranquilo y silencioso, miraba a las jóvenes con esos enormes ojos verdes, pero sin acercarse. Su aspecto era delgado, descuidado y con una enfermedad dermatológica que le hacía rascarse constantemente.

Esta rescatista se enamoró de Arnie, lo fotografió y regresó a Atenas dejando su corazón junto a él, con la promesa de volver pronto. Y lo hizo, volviendo acompañada por otra rescatista de Scars.

Dos días más tarde volvieron y pasaron horas en esa gasolinera, tratando de ayudar a ese gigante que estaba pidiendo ayuda, pero al mismo tiempo se negaba a dejarse ayudar.

Después de atraparlo y ponerlo en el coche, todo fue mucho más sencillo, porque el gigante resultó ser uno de los animales más sumisos y amables que conocieron. 

Arnie es un perro enorme con el corazón de un bebé amable e inocente. Después de tomarse su tiempo y volver a confiar en la gente, resultó ser un perro divertido y dulce.

Todavía es un perro joven, por lo que cuando lo que queda de su cachorro sale y trata de jugar, es la cosa más divertida y adorable de ver, con sus 50 kilos, saltando, cavando en la arena y haciendo bailes felices ridículamente adorables alrededor de su rescatista.

Otra buena noticia, además del rescate, es que Arnie fue adoptado.  Su nuevo nombre es Barney y compartirá un hogar (y una vida) con su madre Marilli, Izmir (un perro de caza adoptado) y cinco gatos.

Arnie ya conoció a los siete miembros de su nueva familia, y fue algo perfecto. El perro alegre y divertido, cavando en la arena y corriendo por todas partes, no tiene nada que ver con la triste y solitaria criatura que rescataron aquella noche.

Como anécdota queda el momento del rescate cuando se acercó una mujer sospechosa a las dos rescatistas y les dijo que dejaran allí a Arnie, ya que ella se ocupaba de él. Fue una gran decisión el haberla ignorado y darle a este perro la vida que merece.