Fue adoptada junto a su hermanita para salvarlas de la eutanasia, pero tiempo después así la encontraron

El equipo de Hope For Paws ha rescatado cientos de vidas caninas, y continúan juiciosamente con su labor, pues desean lo mejor para los perritos. Es así que una persona se puso en contacto con Hope For Paws y señaló el caso de una perrita que vivía cerca de una autopista. Al recibir el mensaje, el equipo de rescate de inmediato se dispuso a salvarla.

Al llegar al lugar indicado por el informante, rápidamente divisaron a la perrita, la cual estaba acostada sobre una gran área verde entre la autopista. Cuando se acercaron, la perrita comenzó a ladrarles y a sentirse muy nerviosa. A pesar de que le ofrecieron alimento, la perrita hizo caso omiso y salió corriendo.

Los rescatistas intentaron hallarla durante una hora, pero fue imposible. Días después, la perrita apareció, y el equipo de Hope For Paws ya había ideado un plan para lograr atraparla. Para tener éxito en la misión, dos de los rescatistas bordearon la zona y se mantenían en contacto. Cuando uno de ellos la vio, le indicó al otro rescatista que la perrita iba hacia él, con lo que pudo prepararse para atraparla, consiguiéndolo a la primera.

Esta perrita que vivía cerca de una autopista ya no tendría que sufrir más

La perrita estaba realmente agitada, y la situación era peligrosa. Los rescatistas mantuvieron la calma y le ofrecieron comida a la pequeña, la cual bautizaron como Hanako. Esta vez, la perrita recibió gustosa la comida, pues estaba muy hambrienta, lo cual reflejaba claramente su cuerpo. Finalmente, se relajó y colaboró con los rescatistas para poder ser trasladada al veterinario.

Tras un rápido chequeo, detectaron que Hanako tenía microchip. Al llegar al centro veterinario y darle un refrescante baño, supieron la extraña historia de la perrita. La pequeña al parecer tenía una hermana; ambas vivían en un refugio pero iban a ser sacrificadas. Una mujer decidió adoptarlas, pues no quería que fallecieran. A pesar de esto, no mantuvo a las dos perritas, sino que se las dio a dos personas distintas.

Después de eso, la mujer no supo más nada de las perritas. Al final, cedió la custodia a Hope For Paws para que hicieran lo mejor por Hanako. Transcurrido un tiempo, Hanako fue adoptada por una amorosa familia, quienes la renombraron Luna. Ahora Luna podrá ser muy feliz junto a su nuevo hogar y no volver a pasar ningún tipo de necesidad.