Había logrado que lo adoptaran después de tantos años de maltrato, pero algo salió mal al final

Esta triste historia tuvo como protagonista a Lemur, un pobre perro que fue castigado por la crueldad de los seres humanos despiadados. Cuando conozcas el final, desearías que lo hubieran rescatado antes.

Lemur fue confiscado a sus dueños, quienes lo maltrataron durante muchos años, provocando que la salud de este perro fuera muy débil y llena de problemas.

Su primer destino fue una perrera, hasta que Sidewalk Specials lo llevó a una veterinaria. Estaba bastante desanimado y cabizbajo en Vet Point, hasta que le dieron un chicle para animarlo y levantar algo su espíritu.

Después de allí, su destino fue Adoption Day, ya que nadie tenía demasiado interés en adoptarlo. Pero en pocos días recibió una oferta, y así fue adoptado.

En su nuevo hogar conoció a sus hermanos Dora y Sali, con los que comía cuando su dueña los alimentaba juntos. Allí también tuvo grandes momentos de diversión, como cuando pasaba horas jugando con Dora.

Los meses pasaron y Lemur parecía recuperado. Pero sus riñones comenzaron a fallar, y no hubo más opción que volver a los medicamentos y cuidados especiales. Aunque infructuosamente, pues el perrito no pudo resistir. ¡Descansa en paz Lemur!