Hombre compra una aeronave para salvar a cientos de perritos a punto de ser sacrificados

La inspiración y motivación para hacer ciertas cosas puede venir de cualquier lado. Un hombre de 45 años, veterano del ejército de Estados Unidos, decidió dedicar su vida a los rescates de perros en avión que se encuentran abandonados o a punto de morir. Su motivación fue Tessa, una cachorrita que se encontraba en un refugio en Tennesse.

Tessa fue adoptada por Paul Steklenski (el veterano del ejército) y su esposa en el año 2013, pues esta perrita se ganó su corazón de inmediato. Tras adoptar a esta dulce y adorable perrita, Paul decidió que quería cumplir una nueva misión. En el mismo año en que conoció a Tessa, Paul aprendió a volar aviones; tiempo después obtuvo su licencia.

Tessa: la perrita que le sirvió de inspiración a Paul para iniciar su héroica aventura


Fotografía: Instagram @flyingfuranimalrescue

El proyecto que Paul decidió emprender no se consolidó sino años después de adoptar a Tessa. Fue en el 2015 que su organización sin fines de lucro comenzó a funcionar. Esta se encuentra en Pensilvania, y su misión es rescatar perritos de refugios en donde los van a sacrificar. Al principio, Paul evaluó la posibilidad de realizar los recorridos en vehículo, pero pronto se dio cuenta de que había un mejor medio de transporte.

Los rescates de perros en avión son todo un éxito

Paul supo de inmediato que lo mejor era usar un avión; de esta manera también podría darle un uso a esa habilidad que había adquirido años antes. Fue así que se compró su propio avión y nombró su organización como ‘Flying Fur Animal Rescue’ (Volando por el rescate de animales).


Fotografías: Instagram @flyingfuranimalrescue

Teniendo un avión a su entera disposición, Paul podría trasladarse de forma muy rápida, y podría llevar más perritos allí. Desde la fundación de la organización, se han logrado salvar la vida de más de 1300 perros que, lamentablemente, han sufrido de abusos terribles por parte de sus dueños.

Por supuesto, Paul tiene su trabajo aparte, y con el dinero que gana de este consigue cubrir algunos de los gastos que requiere su misión de rescate. Asimismo, con la ayuda de las personas que desean realizar donaciones, también es posible costear lo que requiere cada vuelo, que son unos 500 dólares aproximadamente.

Cada mes, Paul realiza dos viajes en su avión, en el cual, en cada viaje, van 15 perritos; estos son dados en adopción a familias y personas responsables que puedan brindarles el amor que necesitan y tanto merecen. Además de esto, Paul tiene pensado en un futuro tener una granja grande con pista de aterrizaje para salvar a más perritos.