Joven adoptó un perrito sordo que nadie quería y le enseño el lenguaje de señas para comunicarse con él

Algunas veces las cosas parecen estar predestinadas a ser como son. Así lo señala Nick Abbot, un joven que adoptó a un pequeño cachorro y le enseñó a su perrito el lenguaje de señas. Este afortunado perrito llamado Emerson fue acogido por el calor de Nick en el momento preciso. A continuación podrás conocer la historia de estos grandes amigos.

Desde que Emerson nació, pasó por muchas penurias. Tanto él como sus hermanos fueron dejados en un refugio. El pequeño Emerson era sordo, su vista también estaba fallando, y para colmo, desarrolló la enfermedad del parvovirus canino. Esta enfermedad puede llegar a ser fatal, y a causa de la misma, este cachorro tenía convulsiones.

Debido a esto, Emerson pasó mucho tiempo hospitalizado y nadie quería adoptarlo. La fundación North Florida realizó una publicación en donde le presentaba al mundo la historia de Emerson. Cuando Nick leyó lo que le sucedía a este cachorro, inmediatamente se conmovió y se sintió identificado. En ese momento sintió que debía adoptarlo.

Le enseñó a su perrito el lenguaje de señas y pronto se hicieron los mejores amigos

Nick visitó el refugio donde se encontraba Emerson con su madre, completamente dispuesto a adoptarlo. Al ver al perrito, este enseguida caminó hacia Nick, siendo una señal para el joven de que definitivamente debía adoptarlo, y así lo hizo. Tanto Nick como Emerson no podían entender el mundo por medio del sonido, sino solo a través de sus demás sentidos.

Por esa razón, Nick sentía tanta empatía por el can y estaba decidido a acompañarlo por siempre para que ninguno de los dos se sintiera solo nuevamente. Tras llegar a casa, el joven sabía que debía enseñarle el lenguaje de señas a Emerson para que se pudieran comunicar. Este pequeño perrito fue un alumno ejemplar, pues aprendió con gran rapidez.

En poco tiempo Emerson ya comprendía que cuando Nick dibujara con sus dedos una ‘S’, significaba que tenía que sentarse. Asimismo, aprendió rápidamente que una línea recta dibujada con el dedo era que debía acostarse. Y así, poco a poco, Emerson aprendió nuevas señas y a comprender lo que le decía Nick.

Gracias a que ambos se encontraron, pudieron hallar a un ser que les comprendería perfectamente. Ahora Nick y Emerson son los mejores amigos y nunca más tendrán que sentirse solos e incomprendidos. Después de tantas penurias, el pequeño cachorro finalmente pudo encontrar un hogar amoroso y perfecto para él.