Joven “cazador” de 18 años fue detenido tras quitarle la vida al gato de una familia

La caza de animales está prohibida en la mayoría de los países del mundo, aunque en algunas zonas está permitida la "caza responsable", como sucede en ciertos países de África, en donde se organizan safaris especiales en los que cazadores de todo el mundo llegan a la selva para disparar contra elefantes y ciervos, por ejemplo.

Pero aparte de la polémica práctica de la “caza responsable”, existen cazadores indiscriminados que se toman la caza como una actividad que les otorga licencia para matar todo tipo de animales, incluso los domésticos, como sucedió en Tarragona, ubicada en la región española de Cataluña.

En esta ciudad, un joven de 18 años fue detenido después de haber disparado y matado el gato de una vecina que vive en la misma localidad que este cazador.


© Foto: Canva / splendens

Según testigos que se encontraban en el lugar, el joven cazador se desplazaba en un coche junto a otras personas, cuando de repente, al llegar a una finca, se asomó por la ventanilla con su escopeta para disparar deliberadamente contra el inofensivo gato, mientras su dueña, a pocos metros, observaba sorprendida la trágica escena.

Esta cruel acción fue rápidamente denunciada por los vecinos, que lograron que los Mozos de Escuadra (la policía de Cataluña) detuviera al joven, al que llevaron a la dependencia policial para que declarara y diera su versión de los hechos.

Sin embargo, nada de esto ocurrió, ya que este cazador se amparó en su derecho a no delarar, por lo que al constatar que era de la zona lo dejaron en libertad, aunque el arma con la que disparó al gato quedó decomisada.

El joven ahora está siendo investigado por atentar contra un animal, lo que está prohibido en Cataluña, motivo por el cual se supone que tendrá en breve una pena ejemplificadora.

Las razones por las que disparó aún no están claras, aunque a simple vista se hace evidente su falta de amor hacia los animales y su gran irresponsabilidad al usar su arma en una zona de viviendas, exponiendo al peligro a otras personas también.

La motivación principal de los cazadores es mostrar sus presas cazadas en las redes sociales, como si fueran trofeos, a lo que se suma la poca valoración a la vida animal.

Varios países ya cuentan con programas y legislaciones especiales sobre la protección animal, aunque por el momento todavía sigue siendo insuficiente, lo que deriva en peligros de extinción para algunas especies.