La perra que no deja de sonreír a pesar de su dura vida pasada

Esta perra vivía en las calles de Fresno, sufría de sarna extrema y tenía una hernia. También olía a carne podrida, pero a pesar de su terrible experiencia, siempre tenía una gran sonrisa en su rostro.

Amy Matsushima, de Los Ángeles, condujo al Fresno Bully Rescue para recoger a su nueva perra después de haberla visto en línea y decidido adoptarla.

Amy Matsushima, de 35 años, que trabaja para una agencia creativa, dice que Shortcake es tan popular entre sus colegas que ha sido adoptada como la mascota no oficial de la compañía.

Sería difícil encontrar otra perra en el mundo que parezca tan contenta consigo misma como Shortcake, ya que lo ha hecho constantemente desde que fue adoptada por Amy.

Desde que fue rescatada, Shortcake no deja de sonreír, lo que ha llamada la atención no solo a su familia, sino a los miles de seguidores en las redes sociales.

Fresno Bully Rescue no tenía espacio en ese momento, pero había algo en su foto a lo que no podían negarse, así que la llevaron al refugio, y allí la conoció Amy.

En ese entonces, decían que olía a carne podrida debido a su sarna, pero que con el cuidado del rescate y su increíble familia adoptiva, se recuperó rápidamente.

Amy abrió una cuenta en Instagram para que su centro de rescate pudiera ver su progreso, pero la irresistible sonrisa de Shortcake ha convencido a más de 11.000 seguidores de que esta perra es única y dan ganas de mirarla a cada rato.

Amy espera mudarse a una casa más grande para ella y para Shortcake, para tener suficiente espacio para traer otro perro de rescate para mantener a Shortcake sonriendo siempre.