Mujer creó un albergue para perros a punto de ser sacrificados y hoy alberga a más de 300

Keyla Pino es una mujer de 40 años que dedica su vida a rescatar perritos callejeros que están a punto de ser sacrificados por la perrera municipal cuando los perros están enfermos o heridos para hacer espacio para los más sanos y evitar contagio de enfermedades.

Actualmente, Keyla cuida a más de 300 perros y su historia te dejará con un nudo en la garganta.

Su fundación se llama “Ellos son la razón”, en donde Keyla hace una fascinante y noble labor. Al conocer esta historia, Tavo Betancourt, de Badabun, decidió viajar lo más rápido posible a la ciudad de Ensenada para conocer a esta mujer luchadora y amante de los perros.

En esta fundación, tanto Keyla como el personal cuidan a los perritos que encuentran en las calles y también a los perritos que son dejados allí por personas que no sienten dolor ni vergüenza en abandonarlos.

El día aquí comienza bien temprano, cuando el personal de la fundación limpia las instalaciones, se encargan de la rehabilitación de los que la necesitan, los alimentan y juegan un rato con ellos.

Estos perritos reciben un hogar temporal en esta fundación, en donde después les brindan una segunda oportunidad dándoles en adopción.

Esta fundación, de la que Keyla es su directora, nació hace seis años, pero su historia personal con los perros tiene muchos más años, ya que desde chica siempre se sintió afectada por los perros maltratados y sin hogar.

Ya de más grande, cada vez que veía un perro triste y deambulando por las calles, lo llevaba a su casa, y así fue que después de que su propia familia se opusiera en algunas ocasiones a que llevara a otro perro al hogar, decidió comenzar un proyecto propio para rescatar animales con la ayuda de otras personas con sus mismos objetivos.

Hoy en día, y después de mucho tiempo y trabajo, Keyla alberga en su fundación a aproximadamente unos 300 perros, que reciben los mejores cuidados que están al alcance de esta fundación, que a pesar de que no sobra el dinero, se esfuerza diariamente para conseguir comida, mantas y cualquier cosa que ayude a la recuperación de estos perritos.

Sin embargo, Keyla tiene un grupo de gente muy responsable que la ayuda con donaciones, y hasta la propia compañía automotriz Nissan le donó una camioneta. Mientras tanto, otras personas que apoyan la causa ofrecen comida y otros elementos que hacen que los perros tengan una buena vida en el refugio.

Keyla explica que la ley de maltrato animal aprobada en 2014 no es efectiva, ya que ella misma hizo 7 denuncias y dos de estas fueron desestimadas. A pesar de todos los obstáculos y todos los inconvenientes de liderar una fundación como esta, Keyla es una heroína, y sus perros son la gran pasión de su vida.