Nació ciego y sordo, y nadie lo quería, pero ahora es la felicidad de una amorosa familia

Piglet es un perrito ciego y sordo que fue abandonado junto a su madre y sus hermanitos. Debido a esto, si no estaba junto a su madre, se sentía desorientado y desamparado, por lo cual lloraba todo el día. Esto provocó que todos pensaran que el perrito era problemático y difícil de cuidar. Así que nadie quería adoptarlo.

Por fortuna, un buen día, el pequeño y adorable Piglet fue adoptado por un hogar temporal en el que estaban dispuestos a ayudarlo hasta que pudiera hallar una familia permanente. El pequeño cachorro al principio demostraba una gran inseguridad al estar en manos de desconocidos. Y es que era comprensible, pues no podía ver ni escuchar nada.

A pesar de esto, poco a poco el cachorro fue tomando confianza con su familia temporal y tomándoles cariño. Al cabo de unas semanas, Piglet ya se sentía cómodo en su hogar temporal y demostró ser un cachorro feliz y juguetón. Todos los que lo conocían quedaban encantados con él, pues era un perrito amoroso y divertido.

Este perrito ciego y sordo pudo aprender a vivir feliz en su nuevo hogar

Asimismo, en su hogar temporal, Piglet tuvo la oportunidad de hacer muchos amigos con los cuales jugaba felizmente. Y es que este pequeño era tierno, adorable e irresistible. A los pocos meses, su familia temporal se dio cuenta de que se habían encariñado mucho con él. Pensaron en que si lo daban en adopción, sus vidas no serían las mismas.

Por ello, tomaron la decisión de adoptarlo formalmente y hacerlo un miembro más de la familia. Este adorable perrito con apariencia de cerdito (de allí a que le llamaran como al amigo del oso Pooh) se ganó el corazón de miles de personas. En Instagram cuenta con más de 20 mil seguidores quienes están al tanto de sus travesuras y aventuras.

Aunque Piglet no pueda ver ni escuchar nada, él puede sentir perfectamente lo que sucede a su alrededor. Con solo su sentido del tacto, olfato y gusto, él es completamente feliz y puede jugar con su familia y amigos con total normalidad. Piglet demuestra que se puede ser muy feliz solo con el amor de su familia y las ganas de vivir.

Afortunadamente, este perrito se cruzó con las personas adecuadas, quienes están dispuestas a brindarle los cuidados especiales que requiera y a darle todo su amor y cariño de manera incondicional.