Periodista intenta cubrir el desalojo de 100 perros de un refugio, pero se lleva un gran susto

El programa El Noticiero de La Gente, que se emite por el canal Telefé, de Argentina, presentó una nota muy particular y cargada de tensión en la que un periodista y una jauría descontrolada de perros fueron los protagonistas.

Un refugio con más de 100 perros y gatos fue el centro de atención cuando la mujer que lo administraba fue desalojada junto a los animales. Pero lo que también llamó la atención fue la mala bienvenida que recibió el periodista que cubría la nota.

Roberto Funes Ugarte vivió una situación incómoda cuando llegó a la quinta de Berazategui, en la provincia de Buenos Aires, para hacer una nota sobre el desalojo a Camila, la responsable del refugio.

Sin embargo, no fue bien recibido, ya que decenas de perros se acercaron al periodista para ladrarle y arrinconarlo primero en el coche en el que llegó, y luego en el coche en el que se trasladaba la responsable del lugar.

Fue tanto el miedo que sintió en un momento, que terminó trepando al coche en el que se desplazaba Camila, ya que segundos antes había sido mordido por uno de los perros.

La jauría de perros parecía incontrolable, apareciendo perros constantemente por todos lados, por lo que la nota fue desprolija aunque muy bien controlada por el periodista.

El motivo del desalojo fue una estafa de la que fue víctima Camila, ya que a pesar de que todos los meses pagaba una suma en concepto de alquiler del predio, finalmente se descubrió que el supuesto dueño del lugar no era tal, por lo que tuvieron que dejar el lugar, con el problema de no saber a dónde irían.

Si bien el periodista tuvo la profesionalidad suficiente para llevar a cabo la nota y brindar datos importantes sobre el problema del desalojo, se notó que tiene poca o nula experiencia en el trato con animales, puesto que en todo momento demostró temor hacia los perros, algo que no se recomienda cuando hay que tratar con perros desconocidos.

Días más tarde se supo que los perros serán derivados a diferentes refugios, por lo que no quedarán abandonados en la calle.