Perrita abandonada vivió 10 años atrapada en su propio pelaje

Lamentablemente, muchos perritos son abandonados y dejados en las condiciones más deplorables y crueles. Así le sucedió a Magnolia, una adorable Shih tzu de avanzada edad; esta perrita vivió 10 años atrapada en su propio pelaje. Por fortuna, sería hallada a tiempo y tendría un cambio radical ¡Es irreconocible tras su rescate!

La pequeña Magnolia fue abandonada en una casa repleta de suciedad y en descuido total. Su pelaje, al no recibir los cuidados necesarios y estar expuesto a ese entorno tan sucio, se enredó por completo. Fue tanto el tiempo que esta pequeña estuvo sola que su pelaje terminó por cubrirle la vista, por lo cual ella no podía ver nada.


Fotografía: LSPCA 

Asimismo, al ser hallada, solo se podía apreciar una sucia bola de pelos y mugre; no parecía un perro sino una criatura extraña de fuera de este mundo. Por fortuna, Magnolia estaba a punto de experimentar un gran cambio que le daría felicidad y la aliviaría muchísimo. Esto era lo que había estado esperando durante todos esos años.

La pobre perrita vivió 10 años atrapada en su propio pelaje pero estaba dispuesta a ser feliz en el tiempo que le quedara

Los veterinarios estiman que, para que la perrita llegara a estar en el estado en que la encontraron, tuvieron que pasar alrededor de 8 o 10 años. Tras recibir un gran corte de pelo y un buen baño, Magnolia quedó irreconocible. Ahora podía apreciarse lo hermosa y adorable que era esta pequeña shih tzu, y por supuesto, ella también podía ver a quienes la rescataron.


Fotografía: LSPCA 

Desde el instante en que ya podía ver y caminar mejor, Magnolia demostró ser una tierna perrita con muchas ganas de divertirse. El Refugio de Animales de Lancaster en Carolina del Norte fue el que se encargó de su rescate, pero fueron los de la LSPCA de Lancaster quienes le brindaron atención médica.

La presidenta de la LSPCA (Lilongwe Society for the Protection and Care of Animals) adoptó de manera temporal a Magnolia. La presidenta, Diana B. Knight, asegura que Magnolia es pura alegría y que tiene una gran energía para ser una perrita mayor. Asimismo, parece ser que la pequeña estuvo esperando mucho para poder correr y jugar, así como para recibir calor humano.

Esperamos que pronto Magnolia pueda encontrar un lindo hogar que la cuide y proteja por el resto de su vida. Ella sin dudas lo agradecerá y podrá llenar de felicidad el hogar que la adopte.


Fotografía: LSPCA