Perrita entra furtivamente todos los días en una casa para que la adopten

Los perros son sociables y se llevan muy bien con nosotros, los seres humanos. Tanto es así que muchas veces buscan nuestra compañía, como hacía Bbunsoon, una perra callejera.

Bbunsoon asoma su nariz debajo del portón de una casa para saludar a una familia y tratar de convencerla de que la dejen ingresar. Ante tantos pedidos, la familia normalmente accede y la deja ingresar.

Una vez dentro, la perra corre y se divierte un rato en el jardín, pero después la deben llevar nuevamente a la calle, ya que ella no vive allí y la familia ya tiene a otras mascotas.

Pero la perra insiste en que la adopten y en que aquella es su casa. Es por eso que cuando traspasa el portón del exterior, quiere ingresar de cualquier manera al interior de la casa. Y si es necesario romper el protector para insectos de una de las puertas, ella lo hará.

Una vez dentro, la familia corre a proteger a los otros perros, y finalmente esta perra es despedida de la casa hacia la calle. Ella cree a toda costa que es su casa, aunque en realidad no sea así.

Pero ella se queda en la parte exterior de la casa hasta que llega la noche, y continúa espiando por debajo del portón, aguardando y suplicando que la dejen entrar. Varias veces intenta colarse por este portón, pero su cuerpo es más grande que el espacio por donde ingresar.

Después de tanto insistir y cuando la noche avanza, le dejan ingresar, pero solo hasta el living de la casa, en donde allí Bbunsoon puede dormir tranquila.

Para encontrarle una solución a este problema y que la pobre Bbunsoon pudiera vivir tranquila en un hogar, le escribieron una carta a su dueño, pidiéndole que vigilara mejor a su perra para evitar que se escapara.

Colocaron esta carta en el collar de la perra para que llegara hasta su dueño. Asimismo, también colocaron una cámara junto a la carta, para ver si efectivamente volvía a su casa y el dueño recibía la carta.

Pero fue algo inútil. La perra ingresaba a varias casas y era echada. Seguía a vecinos en la calle, pero era alejada. Su dueño no apareció.

Mientras tanto, para darle un poco de paz y bienestar a esta perra alegre y sociable, esta familia la adoptó momentáneamente hasta que apareciera en algún momento su verdadero dueño.