Perrita fue encontrada en un río, perdida y herida, pero tenía un microchip y su suerte cambió

La perrita fue encontrada cerca de un río, tenía una de sus patas gravemente lastimada, por lo cual no podía caminar bien. El equipo de Hope For Paws recibió una llamada urgente respecto a este caso. Fueron informados después de que un turista viera a la perra atrapada y herida en el Río Los Ángeles, cerca de Santa Mónica.

Al llegar al lugar, el equipo de Hope For Paws vio de inmediato a la perra, la cual estaba recostada a un lado del canal por donde pasa el Río Los Ángeles. Cuando la perra se percató de la presencia de los rescatistas, se levantó como pudo y se alejó. Los rescatistas tuvieron que entrar al canal para poder capturar a la perrita, pues necesitaba ayuda con urgencia.

Sin embargo, la Mastiff o Mastín Inglés no se los pondría tan fácil. La perra se alejó como pudo, y cuando los rescatistas lograron acercarse lo suficiente, intentó huir. Aun así, los rescatistas reaccionaron a tiempo y la detuvieron. En ese momento se dieron cuenta de que se trataba de una perrita, y que su patita estaba en muy mal estado.

La perrita fue encontrada cerca de un río y pronto su historia sería revelada

Al estar dentro del canal, sería imposible sacar a la perrita sin ayuda. Fue entonces cuando el departamento de bomberos de Los Ángeles acudió al lugar para ayudar. Poco a poco, uno de los rescatistas se fue ganando la confianza de la perra. Después de sacarla del canal, fue trasladada a un centro veterinario para tratar su pata herida y descubrir su historia.

Se encontró un microchip que reveló el nombre de la perrita, el cual era Tinkerbell. Sorprendentemente, la perrita era de Arizona, lo cual dejó atónitos a los rescatistas. Cuando se pusieron en contacto con su familia, todo se esclareció. Al parecer, Tinkerbell y su familia habían visitado Los Ángeles tres semanas atrás.

Sin embargo, durante los fuegos artificiales del 4 de Julio, Tinkerbell se asustó mucho, saltó una valla y corrió lejos. Su familia la estuvo buscando durante días, sin resultados positivos. Ellos pensaron que la habían perdido para siempre, pero su alegría fue inmensa cuando supieron que volverían a verla y tenerla en casa.

El momento en el que Tinkerbell y su familia se reencuentran es sumamente enternecedor. Gracias al microchip, su familia pudo encontrarla, y por supuesto, al trabajo y esfuerzo de Hope For Paws y al departamento de bomberos de Los Ángeles.