Perrito atropellado dejó de confiar en las personas, hasta que unos ángeles llegaron para cambiarle la vida

Muchos perritos son abandonados cada año por personas insensibles y sin corazón. Algunos de estos animales sufren los peores destinos, fallecen solos y sin amor a causa del frío, el hambre o arrollados por un vehículo. A continuación podrás conocer la historia de Hachiko, un perrito atropellado que fue abandonado en un basurero y tiene un gran daño psicológico.

El equipo de Badabun que se encarga de salvar perritos de las calles, Patitas al rescate, fue avisado de un basurero que es conocido como el ‘cementerio de perros’. Al parecer, en ese basurero son abandonados cientos de perritos, y al caminar por allí pueden apreciarse los restos de varios que han sufrido el peo destino.

Al llegar, conocieron a Hachiko, un perrito tímido y asustadizo al cual le faltaba una de sus patitas traseras. Uno de los hombres que trabajaba en la zona, Saúl, se encargaba de cuidar a varios perritos que habían sido abandonados allí. Él les daba de comer y les brindaba caricias a los que se las aceptaban. Sin embargo, Hachiko no podía confiar en nadie y solo aceptaba la comida.

Un perrito atropellado con un gran daño psicológico

Tavo Betancourt, de Patitas al rescate, supo de inmediato que Hachiko necesitaba ayuda. Al llevarlo al veterinario, este indicó que la amputación de la pata había sucedido hace un año y medio aproximadamente. Le mando antibióticos, lo desparasitó y señaló que una vez estuviera estabilizado, se le haría una radiografía para determinar qué le sucedió. 

Tiempo después, se procedió con las radiografías, las cuales revelaron que en efecto, el perrito había sido atropellado. Asimismo, el veterinario mencionó que era muy probable que Hachiko antes tuviera un hogar y que se hubiera escapado o que lo hubieran abandonado. De cualquier modo, ahora él necesitaba mucha ayuda para seguir adelante.

Durante los días siguientes, Tavo se esforzó para ganarse la confianza del perrito, cosa que fue bastante difícil. Después de cuatro meses, Hachiko encontró una familia que estaba dispuesta a llenarlo de amor y cariño. A pesar de todas las atenciones y el amor que Tavo le brindó a Hachiko, él aún se mostraba tímido y retraído.

La actitud de este perrito demuestra el profundo daño psicológico que sufrió. Ahora, su nueva familia podrá tratar de sanar sus heridas y hacerlo vivir momentos gratos y repletos de felicidad. Hachiko además ahora tiene una amiga llamada Matilda, la cual es muy juguetona y enérgica. Conoce más la historia de este perrito en el siguiente video.