Perro con la cara torcida iba a ser sacrificado, pero una bondadosa mujer le salvó la vida

La siguiente historia es bastante conmovedora, ya que un perrito que sería sacrificado finalmente pudo tener una vida muy feliz y llena de amor. Este perro con la cara torcida sufrió mucho durante su primer año de vida. Pero gracias a la paciencia, dedicación y amor de los veterinarios, él podría obtener amor y la oportunidad de una mejor vida.

Cuando este inusual perrito fue encontrado en la calle, a los cuatro meses de edad, ya tenía su cara torcida. En un principio se pensó que presentaba ese aspecto debido a una hinchazón producida por la mordedura de otro animal, pero a pesar de que disminuyeron la hinchazón, la situación empeoró.

Se le proporcionaron antibióticos y medicinas para ayudar al pequeño a que la hinchazón se redujera, pero aun así, a medida que crecía, el lado derecho de su cara se hundía más y más, lo que hacía que su mandíbula no funcionara bien, impidiéndole comer con normalidad.

Este perro con la cara torcida tendría una segunda oportunidad

Lamentablemente, los veterinarios se dieron cuenta de que arreglar completamente el problema del perrito no era posible. A causa de los grandes gastos médicos que representaban las cirugías que este necesitaba, decidieron tomar la difícil decisión de sacrificarlo. Y es que estaban seguros de que era poco probable de que alguien quisiera adoptarlo y correr con los gastos médicos. Además no querían verlo sufrir más.

Justo dos días antes de ser sacrificado, una veterinaria descubrió el caso de este perrito gracias a una amiga. Ella decidió llevarse al perrito a su casa antes de que fuera sacrificado. Así él podría vivir sus últimos días felices. No obstante, en ese poco tiempo ella se dio cuenta de lo especial que era este perrito y lo mucho que lo necesitaba, y él a ella.

Fue entonces que tomó la decisión de adoptarlo y correr ella misma con los gastos de sus cirugías. Y así lo hizo, su nueva mascota pasó por dos cirugías para solucionar los problemas que afectaban su mandíbula, y por fin podría jugar con sus juguetes favoritos. Cabe señalar que el problema de este can resultó no ser de nacimiento.

De acuerdo con los resultados de unos exámenes que se le realizaron, alguien había golpeado brutalmente al pequeño. Fue así que su cráneo sufrió múltiples fracturas, lo que ocasionó que al sanar, este se deformara. Por fortuna, este perrito podrá olvidar su terrible pasado y ser feliz con su nueva dueña.