Perro esperó a un hombre sin hogar fuera del hospital, y su conmovedora fidelidad logró reunirlo con su familia

En Brasil, en la ciudad de Limeira, se desarrolló una historia conmovedora y fascinante de un perro que esperó a su dueño fuera del hospital, y gracias a su gran fidelidad, consiguió que la familia de su dueño se reuniera después de muchos años. Este perrito era Marrom, y su dueño era Sandro, ambos vivían en las calles, aunque pronto todo cambiaría.

Sandro y Marrom se conocieron en las calles, y al ver que se necesitaban el uno al otro, decidieron acompañarse entre sí para jamás estar solos de nuevo. Fue así que se acompañaron día y noche, en las buenas y en las malas. Juntos sentían un impulso de seguir adelante cada día, pero un día sucedió lo impensable.

Debido al frío que Sandro pasaba en las calles, se enfermó gravemente, por lo cual un día, no despertó con Marrom como de costumbre, lo que alarmó al perrito. Marrom al darse cuenta de que Sandro no reaccionaba,  comenzó a ladrarle a la gente que pasaba por la calle con la intención de llamar la atención y que alguien le ayudara.

La historia del perro que esperó a su dueño fuera del hospital fue mucho más allá

Finalmente, las personas se dieron cuenta de la situación y llamaron de inmediato a una ambulancia. Cuando los paramédicos llegaron y subieron a Sandro a la ambulancia, no pudieron evitar conmoverse al ver lo preocupado que se encontraba su perro, por lo cual lo dejaron subir. En el hospital, por obvias razones, se le prohibió la entrada a Marrom, quien esperó pacientemente fuera de este.

Pasaron las horas y el pequeño perro aún esperaba a Sandro, quien tenía neumonía. Uno de los paramédicos le dio comida a Marrom y colocó un cartel en el hospital para que no molestaran al perrito, pues era de un paciente. El grupo de rescate animal ALPA Limeira, se enteró de la situación de Marrom, por lo que decidieron ayudarlo.

Le brindaron atención médica, lo asearon y lo dejaron perfecto para cuando se reuniera con Sandro. Finalmente, 9 días tras la separación y luego de 7 días viviendo en el refugio, Sandro fue dado de alta, pudiendo reencontrarse con su amado y fiel perrito.

Debido al gran impacto que tuvo la historia de este par de amigos, la familia de Sandro lo reconoció a través de los medios de comunicación, y después de una década sin verlo, se reunieron con él. Ahora Sandro y Marrom no tendrían que soportar más la vida en las calles.