Un perrito en tan mal estado de abandono, que corrió directo a los brazos de su rescatista

El equipo de rescate de Howl Of A Dog estaba regresando al refugio después de haber estado en una clínica veterinaria, cuando vio a un perro herido y cojeando a un lado de la carretera, escondido entre arbustos.

Los rescatistas se detuvieron y se acercaron al perro, tratando de evitar que se adentrara más en los gruesos arbustos y que no pudieran rescatarlo. Estaba muy desesperado, pero en el momento en que los vio, se dio cuenta de que estaban ahí para ayudarlo.

Lo llevaron a la clínica veterinaria para que lo examinaran y le hicieran una radiografía, pero los resultados no fueron buenos: tenía una doble fractura. Los dos huesos de su pata delantera estaban rotos y necesitaban cirugía de reparación.

El veterinario estimó que la fractura tenía al menos una semana. Vlad también estaba muy demacrado, y los rescatistas solo podían imaginar lo difícil que fue para él sobrevivir durante tantos días sin comida y con esa dolorosa pata rota. Estaba tan hambriento cuando lo encontraron, que agarró desesperadamente una caja de pañuelos que tenían en el coche e intentó comérselos.

Se sometió a una cirugía de reparación y los huesos fracturados se fijaron con placas de metal y tornillos. El procedimiento fue complicado, pero todo salió bien y Vlad se recuperó muy bien.

Vlad es un perro joven, de unos 2 años de edad, esterilizado, con microchip y totalmente vacunado. Está lleno de alegría y encuentra mucha diversión en todo lo que hace.

Vlad realmente ama la vida y en aquel momento su mayor anhelo era encontrar un hogar donde pudiera vivir feliz y sonreír por el resto de su vida. Estuvo al cuidado de Howl Of A Dog en Rumania, pero siempre estuvo disponible para viajar a otro país europeo, Estados Unidos o Canadá.

¡Finalmente lo adoptaron!

Ahora Vlad vive en la soleada ciudad de Phoenix, Arizona. Ya se ha instalado muy bien y se lleva fantástico con su compañero de juegos Géminis, una mezcla muy guapa de Pitbull y Labrador.

Vlad es querido por todo el mundo y tiene un padre muy cariñoso. Con su nuevo hogar, Vlad también recibió un nuevo nombre, Buddy, que refleja tan bien su personalidad cariñosa y amistosa.