Un perrito perdido que acudió a la policía para que lo ayudaran a encontrar su familia

A pesar de que los perros no son capaces hablar, con sus acciones nos demuestran que en realidad no necesitan hacerlo. Todos los perros tienen una gran inteligencia, e incluso en esta historia de Hank, un perro que buscaba regresar a su casa, nos deja una interesante enseñanza.

El oficial Soto junto al sargento Rose tenían asignada la misión de hacer un patrullaje nocturno, por lo que emprendieron la recorrida como cualquier otro día. Lo que no sabían es que serían protagonistas de un rescate emotivo y que alegrarían la noche de un hombre.

Cuando transitaban con el coche, apareció de repente un perro, que para sorpresa de los dos policías, se acercó al auto y se apoyó sobre una de las ventanas. Algo que llamó la atención de Soto y Rose, quienes pensaron en un momento que se trataba de un perro callejero, aunque segundos después vieron que llevaba puesto un collar.

En el momento en que descendieron del vehículo, Hank mostró su alegría de forma inmediata al ver que los dos policías lo entendían y que estaban interesados en ayudarle.

Soto observó detenidamente su collar, y vio que solo llevaba su nombre y una dirección. Por lo que inmediatamente supo qué tenían que hacer. No sin antes darle algo de comida de su propia cena, ya que Hank lucía bastante hambriento.

Hank estaba contento y muy confiado, por lo que después de comer lo que le dio Soto, subió rápidamente a la patrulla, alegre al saber que recibiría la ayuda que estaba buscando.

Los policías lo llevaron a la dirección que figuraba en el collar. Al hablar con el dueño de la casa, se dieron cuenta que el hombre ni siquiera sabía que su mascota se había escapado, y se mostró muy feliz de que los policías hubieran devuelto a su amada mascota a su casa.

Esta historia nos deja pensando en que los perros, a pesar de ser distintos a los seres humanos, tienen la capacidad de saber muy bien cuándo una persona es buena y tiene buenas intenciones para con ellos.

En este caso, Hank supo rápidamente que los dos policías estaban allí para ayudarlo y por eso confió ciegamente en ellos. Y evidentemente, no se equivocó, ya que gracias a ellos pudo reencontrarse con su familia.