Una gata abandonada que pidió un lugar en una casa para dar a luz a sus bebés

Los gatos son animales muy bellos y por momentos hasta pueden ser muy dulces. Sin embargo, no es demasiado normal que persigan a los seres humanos. Tal vez estén llamando la atención de sus dueños cuando tienen mucha hambre o porque los han extrañado bastante.

En este caso, la gata suplicó ayuda al dueño de la casa, pero no porque tenía hambre, sino por una razón mucho más importante aún, que el dueño de la casa descifraría varios días más tarde.

No era una gata con dueño, ya que vivía en la calle y llegó hasta ese lugar una fría noche de invierno. Apenas estuvo frente a la puerta de la casa, comenzó a maullar para que le abrieran.

El hombre, al verla en ese estado, no dudó en hacerla pasar y darle ayuda. Esta gata era muy sociable, y no tardó en entrar en confianza con el hombre.

Pero los días pasaron, y el hombre se dio cuenta de que algo extraño sucedía con la gata, ya que había engordado y dormía muchas horas por día. Es que la gata estaba embarazada.

La gata dio a luz a tres gatitos sanos días más tarde. Los gatitos llegaron sanos al mundo y crecieron fuertes bajo el cuidado de un buen dueño, que ayudó a la madre de manera bondadosa y desinteresada.