Una perrita que no olvida a su abuela fallecida sabe reconocer el lugar exacto donde fue enterrada

El amor que sienten los perros por sus familias y por sus dueños en especial, es tan grande que ni siquiera la distancia o la desaparición física puede hacerlos olvidar de quienes los amaron y cuidaron.

Sólo basta con imaginar el sufrimiento que sienten los perros cuando la familia se va de casa para dar un paseo y se quedan solos en el hogar. Esas horas en las que están solos pueden ser un martirio para los dulces perritos que desean que sus dueños regresen rápido a casa. Muchos hasta necesitan hacer catarsis en el momento y por ello eligen romper sillones o lo que encuentran en su camino.


© Foto: YouTube / Joshua Boyle

Zola, es una perrita que vive en Virginia, Estados Unidos, puede dar fe de lo afirmado aquí. Después de vivir varios años con su familia, la madre de su dueño, Joshua Boyle, falleció. Fue un golpe duro para Zola, quien solía jugar y recibir todo el cariño de esta mujer anciana.

Pero la mujer falleció y Zola nunca la olvidó. Algo que queda demostrado en cada visita que Zola hace junto a Joshua, el hijo de la anciana, al cementerio de Virginia donde está descansando.

 


© Foto: TikTok / Joshua Boyle

Cada vez que ingresan al cementerio, Zola se separa de Joshua y va directamente hacia la tumba. Lo sorprendente es que sabe exactamente cuál es la lápida y es la primera en llegar al lugar, que está rodeado de cientos de otras lápidas. Zola sabe que su abuela está descansando en ese lugar y así lo demuestra.

Debe ser doloroso para una perrita saber que la persona que tanto lo amó y a la que él tanto cariño le entregó, está allí enterrada y que no puede volver a verla.

Pero a pesar de todo, Zola entiende la situación y se queda mirando fijamente la tumba, en silencio, como sintiendo en su interior todo ese amor que algún momento le dio su abuela.

 


© Foto: TikTok / Joshua Boyle

Joshua, su dueño, se enternece y se le llenan los ojos de lágrimas al ver esta actitud de Zola, algo que al principio le pareció solo una casualidad, pero que luego entendió que los perros tienen un alto nivel de sensibilidad, olfato y memoria por quienes fueron sus seres queridos y ya no están en este mundo.